lunes, 31 de mayo de 2021
Pan y pizzas
Recetas de panes
PANESÍndice 1 Introducción 2 Baguettes 3 Chapata 6 Pan en cocotte 9 Pan en banetón 11 Pan de molde 14 Pan de hamburguesa 17 Bollos preñaos 19 Focaccia 21 Coca 24 Pretzels 27 Grissini 30 Fougasse 32 PANES | MARIALUNARILLOS.COM 1 ÍNDICE ocas cosas hay tan gratificantes como hacer pan en casa. Que cuatro ingredientes tan comunes como harina, agua, levadura y sal se conviertan en tu horno en una espectacular y deliciosa hogaza es un “milagro” que todo el mundo debería experimentar. En este e-book recopilamos nuestras 12 mejores recetas de pan. ¡Deseamos que lo disfrutes! Con cariño, el equipo de María Lunarillos. © 2015. María Lunarillos S.L. Todos los derechos reservados. PANES | MARIALUNARILLOS.COM 2 P INTRODUCCIÓN12 RECETAS IMPRESCINDIBLES PARA PASCUA PANES | MARIALUNARILLOS.COM 23PANES | MARIALUNARILLOS.COM 4 ■ 375 g de harina panadera ■ 240 g de agua Miriam García BAGUETTES 1. Mezclamos la harina panadera, el agua, la levadura de panadero y la sal. Amasamos a mano o con robot amasador en intervalos de 1-2 minutos con reposos intermedios de 10-15 minutos, tantas veces como sea necesario hasta que la masa esté suave y elástica. Ponemos la masa en un bol engrasado, tapamos y la dejamos que doble en volumen. 2. Cuando la masa esté fermentada la pasamos a la encimera bien enharinada, pues es una masa suave y pegajosa. La dividimos con una rasqueta en 4 partes o tantas como baguettes queramos hacer 3. Aplastamos cada porción de masa con los dedos, desgasándola y en forma de rectángulo, y hacemos un rollito con ella. Las dejamos reposar media hora, tapándolas con un paño o un plástico. 4. Una vez reposada la masa, cogemos una porción y la ponemos frente a nosotros con la unión del rollito hacia arriba. La aplastamos suavemente con los dedos en forma de rectángulo. Doblamos la mitad inferior sobre sí misma, llevando el borde inferior hacia el centro de la masa. Apretamos un poco para sellar. 5. Hacemos lo mismo con la mitad superior, cogemos con los dedos el borde superior y lo llevamos al centro de la masa; volvemos a sellar. 6. A continuación, cogemos cada una de las cuatro esquinas del rectángulo y las doblamos hacia dentro, para formar algo que ya se va pareciendo más a una barra. ■ 5 g de levadura seca de panadero (15 g de fresca) ■ 10 g de sal7. Ahora doblamos la mitad superior sobre la inferior, ayudándonos con el pulgar, y progresando de un extremo de la masa al opuesto vamos sellando la unión sobre la mitad inferior aplastando con la base de la palma de la mano. Repetimos la operación una vez más, doblando la barra sobre sí misma a lo largo y sellando la unión. Esto se hace para dar tensión a la superficie de la barra y que esta crezca correctamente en el horno. 8. Una vez que tenemos formada la barrita debemos estirarla. Para ello ponemos ambas manos en el centro de la barra, una encima de la otra, y empezamos a rodarla adelante y atrás al tiempo que vamos separando las manos y estirando la masa. Para esta etapa la mesa no debe tener harina en exceso, porque se nos escurriría la barra. Debemos intentar que el grosor de la barra se mantenga uniforme en toda su longitud. 9. Estiramos hasta la longitud que podamos meter en nuestro horno y le hacemos los extremos en punta. 10. Enharinamos generosamente un paño grande o un lino para pan (couche) con la unión hacia arriba. Cuando estén todas las tapamos con un plástico para que fermenten. 11. Cuando hayan crecido una vez y media su tamaño (no tienen que llegar a doblar) las pasamos con cuidado a una bandeja de horno, colocándolas con la unión hacia abajo, y las greñamos con una cuchilla. 12. Cocemos las baguettes en el horno a 250 ºC (sin aire) durante 10 minutos. Luego bajamos la temperatura a 205 ºC (con aire) y cocemos otros 15 minutos. Las sacamos a una rejilla para que se enfríen por completo antes de cortarlas. PANES | MARIALUNARILLOS.COM 512 RECETAS IMPRESCINDIBLES PARA PASCUA PANES | MARIALUNARILLOS.COM 26PANES | MARIALUNARILLOS.COM 7 ■ 250 g de harina panadera ■ 250 g de harina de fuerza ■ 350 g de agua Miriam García CHAPATA 1. Preparamos la masa mezclando en un bol la harina, panadera y de fuerza, la levadura de panadero y la sal. Vertemos el agua helada. Mezclamos con una rasqueta o con el robot, hasta que se amalgamen. 2. A partir de aquí amasamos con robot o a mano (con amasado francés porque la masa es muy líquida) hasta que la masa se afine un poco. La ponemos en un recipiente engrasado con aceite, mejor si es hermético con tapa, pero se puede usar también lámina de plástico bien ajustada, porque lo dejaremos toda la noche en la nevera. 3. Al día siguiente sacamos el recipiente de la nevera. Para dar más estructura a una masa tan líquida haremos una serie de pliegues o plegados: tomamos un extremo de la masa y lo doblamos sobre sí misma, hasta la mitad. A continuación, tomamos el extremo opuesto y lo plegamos por encima también; en total hacemos dos pliegues, plegando la masa como una carta para meterla en un sobre. 4. Dejamos que la masa se atempere y siga fermentando a temperatura ambiente tapada y al cabo de una media hora le hacemos otro pliegue en el sentido perpendicular al anterior. Así podemos hacerle hasta tres plegados en total, separados entre sí por una media hora. Después dejamos que la masa acabe de subir, hasta que más o menos doble el tamaño original. 5. Pasamos la masa a la encimera muy enharinada, pues esta masa es muy pegajosa. Con la mano la empujamos por los laterales para hacer un rectángulo. Esta masa no se aplasta para desgasarla, sino que dejamos que todas las burbujas se queden para dar luego una miga con grandes huecos. ■ 1,5 g de levadura seca de panadero (4,5 g de fresca) ■ 10 g de sal6. La espolvoreamos bien de harina por encima y dividimos el rectángulo en dos barras. Enharinamos bien el corte entre ambas. Preparamos una bandeja con papel de hornear y pasamos las chapatas al papel, cogiéndolas por debajo con delicadeza como se ve en la siguiente foto. Hay que espolvorear con mucha harina en todo momento para que no se nos pegue la masa. 7. Metemos la bandeja en la solera del horno o sobre una piedra para pan, con el horno precalentado a 250 ºC; vaporizamos agua con un vaporizador de plantas o poniendo una bandejita con agua dentro del horno. Cocemos las chapatas sin aire los primeros 10 minutos, que es cuando dan la subida. Más tarde podemos conectar el aire y bajar la temperatura para que no se doren en exceso, a unos 180 ºC (con aire). Horneamos otros 20-25 minutos y después apagamos el horno; las dejamos dentro otros 10 minutos para que se seque la corteza. Después las sacamos a enfriar a una rejilla. PANES | MARIALUNARILLOS.COM 812 RECETAS IMPRESCINDIBLES PARA PASCUA PANES | MARIALUNARILLOS.COM 29PANES | MARIALUNARILLOS.COM 10 ■ 200 g de harina de fuerza ■ 200 g de harina común ■ 1 cucharadita de levadura seca Alicia Mañas PAN EN COCOTTE 1. En un bol grande mezclamos las harinas y la levadura. Mezclamos bien con una cuchara. Incorporamos la sal y mezclamos de nuevo. 2. Empezamos a añadir el agua y mezclamos. Obtendremos una masa muy suave; no pasa nada si los ingredientes no están perfectamente incorporados. Dejamos la masa en el bol, cubrimos con film transparente y dejamos reposar a temperatura ambiente durante 10-12 horas. Lo mejor es hacerlo el día de antes y dejarlo reposar toda la noche. 3. Al día siguiente la masa habrá crecido mucho y tendrá un aspecto burbujeante. Enharinamos una superficie con abundante harina y, con la ayuda de una rasqueta, pasamos la masa a encima de la mesa. 4. De nuevo nos ayudamos con la rasqueta para realizar algunos pliegues a la masa. Recogemos los bordes hacia el centro y formamos una bola. 5. La idea es la de formar un atillo. Damos la vuelta a la masa dejando los pliegues en la parte de abajo. Encendemos el horno a 250ºC y ponemos la cocotte dentro a calentar con su tapa. Mientras tanto espolvoreamos la superficie de la masa con harina, la cubrimos con un paño y la dejamos reposar mientras el horno se calienta. 6. Sacamos la cocotte del horno, la abrimos y metemos dentro la masa, con mucho cuidado de no quemarnos. Tapamos y metemos en el horno durante 15 minutos. Pasado este tiempo destapamos y dejamos cocer el pan, bajando la temperatura a unos 210ºC durante 40-45 minutos. Sacamos el pan de la cocotte y dejamos enfriar sobre una rejilla. ■ 1 cucharadita de sal ■ 250 ml de agua12 RECETAS IMPRESCINDIBLES PARA PASCUA PANES | MARIALUNARILLOS.COM 211PANES | MARIALUNARILLOS.COM 12 ■ 300 g de harina de fuerza ■ 200 g de harina de espelta ■ 300 g de agua ■ 10 g de sal Miriam García PAN EN BANETÓN 1. Mezclamos la harina con el agua y dejamos reposar 10 minutos. 2. Añadimos la levadura y la sal, empezamos a amasar, a mano o con alguna máquina, con amasados y reposos consecutivos, amasamos unos dos minutos y dejamos reposar 10 minutos; haciéndolo tantas veces como sea necesario hasta que la masa esté fina y elástica, con un desarrollo razonable del gluten, de forma que podamos formar con un pedazo de masa una membrana que no se rompa excesivamente,. 3. Aceitamos un cuenco grande, hacemos una bola con la masa y la metemos dentro a fermentar. La tapamos bien y dejamos que casi doble el volumen. 4. Cuando ha fermentado la volcamos sobre la encimera bien enharinada y la aplastamos a conciencia para quitarle el gas, hasta la última burbuja. Moldeamos entonces una barra, del tamaño del banetón. 5. Enharinamos perfectamente el banetón y colocamos la barra en él. Tapamos con plástico (los gorros de baño desechables son perfectos) o con un paño húmedo y dejamos que fermente. 6. Ponemos el horno a calentar a 250º (sin aire) / 230º (con aire) para que esté bien caliente cuando tengamos el pan fermentado. Debemos saber cuánto tarda nuestro horno en alcanzar esta temperatura tan alta, para eso viene fetén un termómetro de horno. ■ 5 g de levadura seca de panadero (15 g de fresca) ■ 20 g de miel7. Cuando el pan casi ha doblado, enharinamos bien una tabla de madera o lo que sea que usemos para meter el pan en el horno. 8. Pasamos el pan del banetón a la tabla que hemos enharinado, para poderlo meter en el horno. Justo antes de meter el pan en el horno le hacemos uno o varios cortes en la parte superior, con una cuchilla de afeitar, un cuchillo o incluso unas tijeras. 9. Metemos el pan en el horno, quitamos el aire si lo estábamos usando (es mejor no usar el aire al menos durante los 10 primeros minutos de cocción, para no extraer la poca humedad que haya en el interior del horno y que ayuda a que el pan suba mejor) y cocemos 15 minutos. Ayuda bastante vaporizar algo de agua justo después de meter el pan. 10. Al cabo de ese tiempo bajamos la temperatura a 220º (sin aire) / 200º (con aire) y ahora sí podemos usar el aire. Seguimos cociendo otros 30 minutos a esa temperatura. Después conviene secar un poco el pan otros 10 minutos a 200º (sin aire) / 180º (con aire) aunque esto depende mucho del horno. PANES | MARIALUNARILLOS.COM 1312 RECETAS IMPRESCINDIBLES PARA PASCUA PANES | MARIALUNARILLOS.COM 214PANES | MARIALUNARILLOS.COM 15 ■ 5 g de azúcar ■ 10 g de sal ■ 5 g de levadura seca de panadero (15 g de fresca) Miriam García PAN DE MOLDE 1. Este pan lo vamos a elaborar por el método directo, que consiste en mezclar todos los ingredientes de golpe, incluida toda la harina panadera, y hacer solo las dos fermentaciones de rigor, una antes de formar la barra y otra con el pan ya formado. Ponemos todos los ingredientes en un bol grande y mezclamos bien con una rasqueta. Cuando ya no quede harina suelta, lo pasamos a la encimera y amasamos como indicamos en nuestro método de amasado francés. También podemos amasar con robot, claro está. 2. Cuando la masa esté fina y elástica hacemos con ella una bola y la ponemos con la costura hacia arriba en un bol grande untado de aceite. La tapamos con plástico o un paño y dejamos que doble el volumen. 3. Una vez que haya levado la volcamos sobre la encimera bien enharinada. La aplastamos muy bien con las manos para quitarle todo el aire, porque de lo contrario nos saldrían burbujas gordas en el pan. La dejamos que se relaje cinco minutos, bien tapada. 4. Nos ponemos cerca el molde que vayamos a usar para coger la medida del rollo que vamos a hacer. Yo uso un molde Pullman con tapa porque el resultado es fantástico, pero un molde rectangular corriente vale también. Hacemos un rectángulo con la masa, de ancho más pequeño que el largo del molde (la masa se estira un poco al enrollarla) y empezamos a enrollarla por el lado corto, apretando bien con cada vuelta para que quede bien pegadito el rollo a la base. Seguimos hasta acabar el rollo, aplastando bien el borde para que se selle. ■ 660 g de harina panadera ■ 220 g de agua ■ 220 g de leche ■ 25 g de mantequilla5. Con mucho mimo, cogemos el rollo y lo metemos dentro del molde, con la unión hacia abajo. Lo dejamos levar bien tapado. Mientras, ponemos el horno a calentar a 230º (con aire) / 250º (sin aire). 6. Cuando el pan haya doblado el volumen, metemos el molde en el horno y lo cocemos 20 minutos. Bajamos la temperatura a 190º y seguimos cociendo otros 15 minutos. 7. Lo sacamos, dejamos que se temple un poco y lo pasamos a una rejilla con cuidado de no quemarnos. PANES | MARIALUNARILLOS.COM 1612 RECETAS IMPRESCINDIBLES PARA PASCUA PANES | MARIALUNARILLOS.COM 217PAN DE HAMBURGUESA PANES | MARIALUNARILLOS.COM 18 Miriam García ■ 500 g de harina panadera ■ 150 g de leche entera ■ 3 g de levadura seca de panadero (9 g de fresca) ■ 125 g de agua 1. Hacemos un prefermento con 100 g de harina panadera, 100 g de leche y toda la levadura de panadero. Lo mezclamos en un bol, lo tapamos y lo dejamos subir hasta que esté burbujeante. 2. Seguidamente agregamos todos los ingredientes que faltan: el resto de leche, el resto de harina, el agua, el huevo, la sal, el azúcar y el aceite de oliva. Amasamos hasta que se la masa esté fina y elástica a mano o con robot amasador en intervalos de 1-2 minutos, con reposos intermedios de 10-15 minutos. 3. Cuando la masa esté lista hacemos con ella una bola y la ponemos en un cuenco engrasado. La tapamos y la dejamos que doble el volumen. 4. Una vez que la masa haya doblado la pasamos a la encimera y dividimos la masa en ocho porciones con la rasqueta. 5. Cogemos cada porción y la vamos recogiendo repetidas veces en forma de hatillo para darle tensión a la superficie de la bolita. 6. Ponemos las bolitas formadas sobre un papel de hornear dispuesto sobre la bandeja del horno, y las aplastamos un poco con la palma de la mano. Las pintamos con un poco de agua y espolvoreamos ajonjolí . 7. Metemos los panecillos de hamburguesa en el horno calentado previamente a 230 ºC durante 15 minutos. En el momento de meter la bandeja bajamos la temperatura a 205 ºC, sin aire, y vaporizamos un poco de agua en el interior. Cuando estén doraditos los sacamos a enfriar en una rejilla, sobre el propio papel. ■ 1 huevo mediano ■ 20 g de azúcar ■ 10 g de sal ■ 25 g de aceite de oliva ■ Ajonjolí para decorar12 RECETAS IMPRESCINDIBLES PARA PASCUA PANES | MARIALUNARILLOS.COM 219PANES | MARIALUNARILLOS.COM 20 ■ 500 g de harina panadera ■ 350 g de agua ■ 10 g de sal BOLLOS PREÑAOS 1. Hacemos la masa como un pan normal. Mezclamos la harina panadera, el agua, la sal y la levadura de panadero, y amasamos a mano o con robot amasador en intervalos de 1-2 minutos separados por reposos de 10 minutos, hasta que esté fina y elástica. 2. Hacemos una bola con la masa, la ponemos en un bol engrasado, la tapamos y dejamos que doble el volumen. Cuando haya doblado la pasamos a la encimera enharinada y la aplastamos con la mano para quitarle las burbujas de gas. 3. La pesamos y la cortamos con una rasqueta en tantas porciones como queramos. 4. Aplastamos cada porción en forma rectangular y ponemos la cantidad de chorizo o embutido que queramos, al que previamente le habremos quitado la piel. 5. Envolvemos el chorizo haciendo un rollito con la masa. Sellamos la unión aplastándola con el canto de la mano, para que quede bien pegadita. 6. Vamos poniendo los bollos formados sobre una bandeja forrada con papel de hornear. Los espolvoreamos un poco con harina y los tapamos con plástico para que no se resequen mientras fermentan. Dejamos que doblen el volumen de nuevo. 7. Cuando hayan levado metemos la bandeja en el horno a 230 ºC (sin aire), vaporizamos con agua y los cocemos 15 minutos. Bajamos la temperatura a 190 ºC y seguimos cociéndolos otros 20 minutos. Los sacamos a una rejilla para que se enfríen por completo. ■ 5 g de levadura seca de panadero (15 g de fresca) ■ 2 o 3 chorizos asturianos Miriam García12 RECETAS IMPRESCINDIBLES PARA PASCUA PANES | MARIALUNARILLOS.COM 21PANES | MARIALUNARILLOS.COM 22 ■ 600 g de harina de fuerza ■ 100 g de sémola ■ 500 ml de agua ■ 3 g de levadura prensada ■ 40 g de copos de puré de patatas Alicia Mañas FOCACCIA 1. Preparamos una biga o prefermento con 150 g de harina, 100 ml de agua y 1,5 g de levadura. Desleímos la levadura en el agua y la mezclamos en un cuenco con la harina, dando lugar a una masa un poco pegajosa. Cubrimos el recipiente con film transparente y dejamos reposar durante toda una noche (de 8 a 12 horas depende de la temperatura, en verano harán falta menos horas). 2. Al día siguiente nos encontraremos con una masa llena de burbujas. Tomamos dos recipientes y ponemos 200 ml de agua en cada uno de ellos. En uno ponemos el azúcar y el resto de la levadura; en el otro ponemos la sal. Mezclamos ambos hasta que la levadura y el azúcar, por un lado, y la sal, por el otro, estén completamente disueltos en el agua. 3. Mezclamos la biga, o prefermento, con el agua con la levadura. Lo haremos a mano o con un robot hasta que se haya disuelto. Mezclamos los copos de patata, la sémola y la harina y empezamos a añadirla. Seguimos uniendo. Cuando hayamos añadido la mitad de la harina añadimos el agua con la sal y seguimos mezclando. Terminamos de añadir el resto de la harina, sin dejar de mezclar. Removemos hasta que los ingredientes estén bien amalgamados. El resultado será una masa muy hidratada. Cubrimos con film transparente y dejamos reposar unas 2-3 horas, hasta que haya doblado su volumen. 4. Pasado este tiempo, volcamos la masa a una mesa enharinada. Es una masa muy hidratada por lo que será difícil manipularla con las manos. ■ 50 g de aceite de oliva (+ extra) ■ 1 cucharada de azúcar ■ 12 g de sal ■ Romero fresco ■ Sal gorda o en escamas5. Con ayuda de una rasqueta hacemos unos pliegues: tomamos los bordes y los llevamos hacia el centro, como para hacer un hatillo. 6. Forramos una placa de horno con papel de horno y la cubrimos toda la superficie con abundante aceite de oliva. Colocamos la masa en la placa con los pliegues hacia abajo. Espolvoreamos la superficie con un poco de harina y la cubrimos con film transparente. La dejamos reposar una hora más. Pasado este tiempo, veremos que ha vuelto a aumentar su volumen; retiramos el film transparente. 7. Con las manos enharinadas aplastamos delicadamente la masa con cuidado de no eliminar el aire que tiene dentro. Se trata solamente de darle un poco la forma para que ocupe la mayor parte de la placa. 8. Con un dedo hacemos algunos agujeros por toda la masa. Podemos llegar a tocar el fondo pero sin que se rompa la masa. Condimentamos toda la superficie con abundante aceite de oliva, romero fresco y sal gorda o en escamas. 9. Metemos la focaccia en el horno a 220 °C y la cocemos durante 30 minutos. Se puede tomar recién sacada del horno, templada o fría. PANES | MARIALUNARILLOS.COM 2312 RECETAS IMPRESCINDIBLES PARA PASCUA PANES | MARIALUNARILLOS.COM 24PANES | MARIALUNARILLOS.COM 25 Para la masa de la coca: ■ 350 g de harina panadera ■ 160 g de agua ■ 50 g de manteca de cerdo ■ 5 g de levadura seca de panadero (15 g de fresca) ■ 1 cucharadita de sal Miriam García COCA 1. Empezamos por elaborar el fermento, para ello ponemos en un bol 100 g de harina panadera y 100 g de agua con toda la levadura de panadería de la receta. Removemos para mezclar bien, tapamos y dejamos fermentar. 2. Cuando el fermento esté esponjado y burbujeante agregamos todos los demás ingredientes y amasamos, hasta que la masa vaya afinándose. Por la manteca que lleva no llegará a estar muy lisa, pero tampoco es necesario. Amasamos en intervalos de dos minutos, dejando reposar 10-15 minutos entre amasado y amasado. Repetimos el proceso tres o cuatro veces, según juzguemos necesario. 3. Hacemos una bola con la masa, la ponemos en un bol aceitado, tapamos y dejamos doblar el volumen. 4. Mientras leva la masa, hacemos el relleno. Picamos muy finitos la cebolla y el ajo, y los ponemos a pochar en una sartén con el aceite de oliva. Debemos sofreír muy despacio, hasta que la cebolla esté transparente. Escurrimos un poco el aceite y reservamos. 5. Cuando el relleno esté templado, agregamos los huevos batidos y la sal. 6. Pasamos la masa a la encimera y amasamos un poco para desgasarla. La dejamos reposar cinco minutos para que se relaje y podamos estirarla. Para el relleno de cebolla y piñones: ■ 750 g de cebolla ■ 1 diente de ajo ■ 50 g de aceite de oliva ■ 2 huevos pequeños ■ Un buen puñado de piñones ■ Sal, al gusto7. Ayudándonos con un rodillo o solamente con la mano, ponemos la masa sobre una bandeja de horno y la estiramos hasta cubrir toda la bandeja. Si en algún momento se resiste a ser estirada, la dejamos reposar tapada unos minutos para que se relaje. 8. Le dejaremos un reborde algo más grueso que el resto. 9. Una vez bien estirada la masa extendemos el relleno por encima con una espátula, sin cubrir los bordes. Por último, espolvoreamos los piñones por encima del relleno. 10. Metemos la coca en el horno a 210º (mejor sin aire) y la cocemos 30-35 minutos, hasta que esté bien dorada. PANES | MARIALUNARILLOS.COM 2612 RECETAS IMPRESCINDIBLES PARA PASCUA PANES | MARIALUNARILLOS.COM 27PANES | MARIALUNARILLOS.COM 28 Masa: ■ 500 g de harina panadera ■ 100 g de agua ■ 170 g de leche ■ 5 g de levadura seca de panadero (15 g de fresca) ■ 5 g de miel ■ 25 g de aceite de oliva ■ 5 g de sal PRETZELS 1. Haremos un prefermento con 100 g de harina panadera, 100 g de agua y toda la levadura de panadería. Mezclamos todo bien en un bol, tapamos y dejamos fermentar hasta que haya subido y esté burbujeante. 2. Mezclamos el resto de los ingredientes y amasamos, a mano o con robot. Amasamos uno o dos minutos varias veces, dejando reposos de 10-15 minutos entre amasados, hasta que la masa esté lisa y elástica. Hacemos una bola con ella, la ponemos en un bol aceitado y dejamos que doble el volumen. 3. Cuando haya fermentado la desgasamos sobre la encimera, apretando bien con las manos, y la dividimos en 12 porciones iguales. Rodamos cada una de ellas en un cilindro y dejamos reposar para que se relaje, ya que la masa se resistirá a ser estirada. No hace falta enharinar porque la masa casi no se pega. 4. Formamos los pretzels de la siguiente manera: estiramos cada churro en una pieza larga de unos 60 cm, un poco más gruesa por el centro y más fina por los extremos. Tomamos las puntas y las acercamos a nosotros, haciendo como una herradura. 5. Cruzamos una punta sobre otra. Tomamos las puntas otra vez y las volvemos a cruzar una sobre la otra. Escaldado ■ 2 litros de agua ■ 50 g de bicarbonato sódico Acabado: ■ 1 huevo para pincelar ■ Sal gorda o en escamas Miriam García6. Para acabar de formar el pretzel, llevamos ambas puntas hacia atrás y sobre el resto del lazo. Pellizcamos un poco cada punta sobre el lado redondo del lazo, para que se peguen, y le damos la vuelta al lazo. Vamos poniendo los lazos formados sobre una bandeja de horno. Los dejamos fermentar, tapados con un plástico. 7. Cuando han subido, pero no doblado (es mejor quedarse un pelín cortos), podemos preparar el baño de bicarbonato. Ponemos el agua y el bicarbonato en una olla y llevamos a ebullición. Cuando hierva vamos metiendo los lazos, que mantendremos en el agua unos 20 segundos por cada lado. Los sacamos otra vez a la bandeja con una espumadera. 8. Pincelamos los pretzels escaldados con el huevo batido y repartimos por encima unas escamas de sal o un poco de sal gorda. Cocemos en el horno caliente a 240º (sin aire) unos 11-13 minutos, hasta que estén bien dorados. Dejamos enfriar sobre una rejilla. PANES | MARIALUNARILLOS.COM 2912 RECETAS IMPRESCINDIBLES PARA PASCUA PANES | MARIALUNARILLOS.COM 230PANES | MARIALUNARILLOS.COM 31 ■ 40 g de yogur ■ 40 g de aceite de oliva ■ 5 g de azúcar ■ 1 huevo ■ 65 g de harina Olga Pareja GRISSINI 1. Precalentamos el horno a 200ºC. 2. Engrasamos el molde con spray antiadherente o mantequilla derretida. 3. Mezclamos los ingredientes en un bol hasta conseguir una masa homogénea. 4. Colocamos la mezcla dentro de una manga pastelera y procedemos a rellenar las cavidades del molde. 5. Aromatizamos como más nos guste: orégano, parmesano rallado, semillas de amapola, ajo en polvo… 6. Horneamos unos 12 minutos y desmoldamos en caliente. ■ 5 g de levadura química ■ Una pizca de sal ■ Para aromatizar: orégano, parmesano rallado, semillas de amapola, ajo en polvo…12 RECETAS IMPRESCINDIBLES PARA PASCUA PANES | MARIALUNARILLOS.COM 232PANES | MARIALUNARILLOS.COM 33 ■ 500 g de harina panadera ■ 350 g de agua ■ 10 g de levadura fresca Clara González FOUGASSE 1. En un bol, añadimos la harina y la levadura. Con las manos hacemos un hueco en la harina e incorporamos el agua. 2. Con la ayuda de una rasqueta, mezclamos los ingredientes hasta que estén bien integrados. 3. Incorporamos la sal y seguimos mezclando hasta tener una masa suave y homogénea. 4. Una vez mezclado, procederemos a realizar un primer amasado rápido estirando las puntas de la masa e introduciéndolas hacia dentro como si doblásemos un pañuelo. Dejaremos reposar la masa diez minutos y repetiremos la operación dos veces más con descansos de cinco minutos. Esta técnica permite que las cadenas de gluten se vayan formando solas sin necesidad de amasado. 5. Una vez finalizado cada amasado colocamos la bola en el bol con los pliegues hacia abajo y la tapamos con un paño o con papel film bien pegado a la superficie, de modo que no se forme una costra por el contacto con el aire. Dejamos reposar aproximadamente una hora, o hasta que doble su volumen, en un lugar cálido y alejado de corrientes de aire. 6. La masa debe quedar ligeramente húmeda y pegarse a los dedos, por lo que no es conveniente añadirle harina. Para evitar la molestia de que se pegue a las manos podemos manipularla rociando sobre ella un chorrito de aceite de oliva. 7. Una vez que la masa ha levado la desgasamos introduciendo las yemas de los dedos por toda su superficie. ■ 10 g de sal ■ Romero fresco8. Seguidamente espolvoreamos el romero y con ayuda una rasqueta cortamos la masa en cuatro trozos, y los disponemos unos encima de otros a modo de torre. Amasamos ligeramente para que el romero quede distribuido por la masa. 9. Colocamos la masa en una bandeja con un poco de aceite y la repartimos homogéneamente. Untamos la superficie también con aceite, tapamos la masa con papel de film y la dejamos reposar una hora más. 10. Precalentamos el horno a 230ºC. 11. Volcamos la masa sobre una superficie enharinada y la estiramos con un rodillo suavemente para no desgasarla en exceso. Dejamos reposar cinco minutos. 12. Una vez que la masa tenga un grosor de un centímetro aproximadamente, dividimos la masa con ayuda de una rasqueta en dos rectángulos y estos los dividimos a su vez en tres triángulos que colocaremos separadamente en una bandeja de horno con papel de hornear o un tapete de silicona. 13. Con la rasqueta realizaremos en cada triángulo una incisión en vertical en la parte central y tres rayas a la derecha y tres hacia la izquierda, orientadas hacia arriba y de menor a mayor longitud de arriba hacia abajo. 14. Abrimos ligeramente los cortes, colocamos ramitas de romero en la superficie y rociamos con un chorrito de aceite de oliva virgen extra. 15. Horneamos a media altura durante 12-14 minutos o hasta que estén ligeramente doradas. Dejamos enfriar sobre una rejilla. PANES | MARIALUNARILLOS.COM 34¿QUIERES MÁS? PANES | MARIALUNARILLOS.COM 35 uchas más recetas, video-recetas, e-books y todos los utensilios, menaje e ingredientes específicos para repostería y cocina, en: WWW.MARIALUNARILLOS.COM MGRACIAS Gracias a ti por descargar este e-book gratuito. Gracias a todas las personas que contribuyeron con sus recetas y fotografías a la creación de este e-book: Miriam García, de El invitado de Invierno, Alicia Mañas, de A mí lo que me gusta es cocinar, Clara González, de Entrando en la cocina con Claire y Olga Pareja, de Nina’s Kiitchen. Gracias especiales a Pamela Rodríguez, por contribuir a darle forma. Ojalá lo hayas disfrutado. Compártelo con quien quieras. 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Tipos de harinas
TIPOS DE HARINA Existen 3 grupos de harinas: I. HARINAS DE CEREALES Son las más comunes y numerosas con diferencia, y también las más conocidas por todos. Entre ellas: Harina de trigo: Es la más usada para la elaboración del pan, el alimento por excelencia, y se distinguen numerosos subtipos dependiendo de la cantidad obtenida por cada 100 gr. de trigo, de su mayor o menor refinamiento, de su composición nutricional, de su cantidad de gluten, o del tipo de trigo usado para su elaboración: Harina de trigo 0 Harina de trigo 00 Harina de trigo 000 Harina de trigo 0000 Harina de trigo integral Harina de trigo refinada, o harina blanca. Harina de trigo reforzada Harinas de fuerza: elaboradas con trigo de primavera. Se usan para hacer panes, masas de pizza, roscones y bollos de leche. Harinas flojas: elaboradas con harinas de invierno. Son apropiadas para bizcochos, crepes, bechamel, masas de crepes. Harina de trigo de sarraceno. Harina de maíz: Es el tipo de harina por excelencia en Sudamérica, siendo el ingrediente principal de las típicas tortitas o tortillas de maíz. Harina de centeno: Muy común en el medievo, hoy en día es la materia prima indispensable en los países escandinavos para la elaboración de pan. En España, aún ocupa una posición de prestigio entre el común de las harinas para hacer pan. Su principal cualidad, aparte de su peculiar sabor, es que se trata de una harina muy baja en gluten. Harina de cebada: También es una harina baja en gluten, y es muy común en Inglaterra para hacer pan. Harina de avena: Con una textura muy fina y un sabor muy suave, la harina de avena es uno de los tipos de harina más populares en Estados Unidos, usándose para hacer papillas de cereales para el desayuno, cremas, galletas, bizcochos, magdalenas, etc. Harina de arroz: Es especialmente popular en Asia, donde se utiliza para elaborar, entre otras cosa, los famosos fideos de arroz. Por su finura, es idónea para papillas y rebozados, o para ser usada como espesante de salsas.II. HARINAS VEGETALES Aparte de las harinas de cereales, también existen otras clases de harinas vegetales procedentes de legumbres, frutos, tubérculos, e incluso de plantas, arbustos y árboles, como las siguientes: Harina de garbanzos:Es la harina por excelencia de la gastronomía india, aunque también se encuentra muy extendida entre países mediterráneos como España, Turquía o Italia, etc. Es muy nutritiva y especialmente sabrosa.Esta es la harina que se recomienda para la elaboración de las tortillas de camarones, típicas en Cádiz. Harina de habas:es usada para aportar sabor a los panes de molde industriales, y es el tipo de harina recomendada en la receta original del ajo blanco. Harina de guisantes:Destaca por sus aportes en proteínas y en un aminoácido esencial para el ser humano: la lisina. Sin embargo, no es una harina de uso muy común. Harina de castañas:Su sabor es único, y da como resultado panes y bizcochos muy aromáticos y especialmente consistentes. Harina de yuca (o mandioca):Es muy común en Paraguay, y algo menos en los dos grandes países del subcontinente americano: Brasil y Argentina. Se usa sobre todo para hacer panes y papillas. Harina de patatas:Al no tener gluten, es harina apta para celíacos. Es ideal como espesante por su alto contenido en almidón, y con ella se pueden hacer excelentes purés de patatas, salsas, etc. Harina de acacias:se encuentra en Australia, y se elabora a partir de las semillas de este pequeño árbol. III. HARINAS DE ORIGEN ANIMAL Se consideran como “harinas especiales” o “harinas rarunas”, y en cualquier caso, rara vez son empleadas para la elaboración de alimentos para humanos. Harina de huesos:No se usa para la alimentación de humanos, pero en los piensos de ganado es muy común. Harina de pescado:es usada exclusivamente para alimentar a aves, ganado, peces, reptiles, etc. Harina de sangre:se obtiene a partir de la desecación de sangre animal, y se emplea en piensos animales y como abono. Harina de cuernos:Se incluirían también las harinas de pezuñas y plumas de aves de corral; pero tranquilos, sólo se emplea para la elaboración de piensos animales
Levaduras
Cómo Obtener la Levadura Levadura Madre O Levadura Casera Para Hacer El Pan Aunque la levadura fresca de panadería es muy práctica, uno mismo puede hacer su propio fermento procurando un medio en que la levadura natural, presente en muchos medios, pueda alimentarse y crecer. Estos cultivos, denominados impulsores, levadura madre o masa madre, tienen un sabor y aroma agrios, y proporcionan al pan un agradable y suave regusto ligeramente ácido, que nos recuerda a los panes tradicionales. La mezcla elaborada puede sustituir a la levadura de panadería, usando una proporción de una parte, en peso, de levadura madre por cada cuatro partes de harina. El cultivo de la levadura se hace mezclando un ingrediente como harina o patatas hervidas con agua. A veces se añade algo de azúcar, y casi siempre es recomendable añadir un poco de levadura fresca para asegurar mejores resultados en el cultivo. También se pueden cultivar las levaduras solas, pero su comportamiento es algo impredecible. Estos impulsores pueden durar indefinidamente, agregando harina y agua después de cada uso, para reponer la parte gastada. Si no se utiliza el cultivo una vez a la semana, habrá que remover cada cierto tiempo para redistribuir los ingredientes, tirando la mitad del cultivo y añadiendo una cantidad equivalente de agua y harina. Es decir, renovando el cultivo. Ingredientes, para hacer fermentar un kilo de masa. 250 gr. harina, 15 gr. levadura de panadero (ó 2 cucharaditas de levadura seca), 600 cc.de agua tibia (máximo 40º) Elaboración. Mezcla la levadura con el agua en un cuenco grande. Si la levadura es seca, mejor deja que repose 15 minutos en el agua tibia. Esparce la harina sobre la mezcla de levadura y agua, y bate hasta que quede una pasta espesa. No pasa nada si quedan algunos grumos, la acción de la levadura los eliminará.Cubre con film y deja fermentar en habitación cálida 24 horas como mínimo, y pasado este tiempo debe quedar una masa espumosa. Ya puede usarse de inmediato, en la proporción recomendada, 4 partes de harina por una de fermento, para hacer el pan, pero su sabor mejorará si se deja reposar al menos 3 días más. Se puede refrigerar hasta una semana, inhibiendo el desarrollo de la levadura, pero en este caso se deberá reactivar añadiendo más harina y agua y dejándolo reposar una noche en sitio cálido. Si se usa a diario, como ya dijimos, se deberá realimentar añadiendo más harina y agua, reemplazando la parte usada, cubriendo con film y dejando fermentar toda la noche en sitio cálido, para su empleo al día siguiente. Cómo Obtener la Levadura Natural Concepto general: Llamamos levadura a una forma de cultivo microbiológico que, puesto en acción en la masa del pan, produce anhídrido carbónico, y ocasiona así el esponjamiento y crecimiento de la masa. La masa apropiadamente leudada y cocida proporciona un buen alimento, fácil de digerir, sabroso y rico en elementos nutritivos. El buen pan ha sido, y debiera ser, el primer sustento de la vida. Lamentablemente, el gusto mal orientado de muchos consumidores, unido al interés de lucro de la industria molinera y panadera, ha dado lugar a la popularización del pan blanco, elaborado con harina de trigo refinada, con un exceso de levaduras, la adición de productos químicos y preservadores tóxicos y una cocción insuficiente como para retener humedad en la pieza y disminuir la pérdida de peso del pan en el horno. Este pan distorsionado, cuyo propósito es hacer dinero antes que cuidar de la salud del consumidor, es el que vemos por todas partes, y está muy lejos de ser el primer sustento de la vida. Elaborar un buen pan requiere conocimiento, espacio para trabajar, tiempo para un proceso más largo, y todas estas cosas son muy costosas en términos comerciales. Es posible encontrar buen pan en el comercio, pero su precio es, inevitablemente, mucho más elevado que el del pan común.De allí la gran importancia de aprender a hacer buen pan en casa para el consumo de la familia. No sólo se ahorrará dinero, sino que se logrará una mejor salud, y la íntima satisfacción que acompaña la elaboración del pan. Levadura Comercial y Levadura Natural: Ciertamente el uso adecuado de la levadura comercial en cantidades pequeñas, unido a una cocción lenta y profunda, producirá un pan saludable. La levadura comercial que conocemos hoy, es una variedad de la que se usa para la fermentación de la cerveza (SacharomicesCerevisiae). Adelantos tecnológicos han permitido disponer de esta levadura en una forma muy conveniente: deshidratada y de acción inmediata. Resulta fácil conservarla en un frasco cerrado herméticamente. La así llamada Levadura Seca Instantánea no requiere disolución y fermentación previas, y es potente para levantar la masa en poco tiempo. Se presta muy bien para ser usada por personas muy ocupadas, que no podrían seguir un proceso largo. El pan elaborado con levadura natural, en cambio, tendrá un color, un sabor y una textura sumamente atractivos que le son propios y que nunca podrán obtenerse con la levadura comercial. Tiene además algunas ventajas importantes: es apto para las personas alérgicas a la levadura comercial o que padecen de candidiasis. Resulta más digestivo y por contener ciertos ácidos naturales, producto de la fermentación, es de bajo índice de glucemia lo cual lo hace muy indicado para los diabéticos. Naturaleza de la levadura: Las levaduras existen en la naturaleza en una profusa variedad. Están en todas partes: en la piel de una manzana que comemos; sobre la envoltura exterior de un grano de trigo; en todo lo que tocamos; en nuestros intestinos y aun en el aire que respiramos. Son hongos microscópicos, unicelulares, que se alimentan de los azúcares que encuentran en el medio húmedo donde viven, y producen, entre otras cosas, alcohol y anhídrido carbónico. No todas las levaduras sirven para elaborar pan. Si bien se asemejan entre sí por pertenecer a una misma familia de microorganismos, no todas tienen los mismos efectos sobre el pan en términos de elevación de la masa, sabor y aun salubridad, ya que algunas producen ciertos desechos letales. Recuerdo haber leído hace años un voluminoso reporte sobre las características de más de 2000 diferentes levaduras, que existen en el medio en que vivimos, de las cuales sólo unas pocas se prestan para la elaboración del pan. Por su producción de alcohol, ciertas levaduras también se usan para la elaboración del vino, la cerveza, la sidra y otras bebidas alcohólicas. Por muchos años y en muchos lugares, mayormente en Europa, la levadura de cerveza se obtenía de las heces y la espuma del proceso de fermentación requerido para formar el alcohol de la cerveza. Terminada la fermentación de la cerveza, se trasvasaba ésta a grandes barriles cuidando de no agitar el líquido. Las heces y la espuma que quedaban en las cubas de fermentación se recogían con baldes y se llevaban a las panaderías donde se las usaba de inmediato en la elaboración del pan. Con el tiempo, se idearon métodos para purificar y compactar este tipo de levadura a fin de poder conservarla activa por más tiempo y extender su uso a panaderías localizadas lejos de las cervecerías. Métodos modernos permiten actualmente reproducir esta levadura en un medio controlado de fermentación a baja temperatura compuesto mayormente por agua y melaza negra y sin relación alguna con la producción de la cerveza. Cómo aislar la levadura que nos interesa para elaborar panA estas alturas podrás estar preguntándote: ¿Cómo haré para separar las levaduras que me sirven de las que no me sirven? ¿De qué manera podré conservar la levadura apropiada y reproducirla vez tras vez para futuros usos? Para tu consuelo te diré que la misma naturaleza viene en nuestra ayuda con un mecanismo de fermentación asombroso, clara evidencia de la mano de un Creador Sabio. Veamos cómo suceden las cosas (hagamos un experimento): Imaginemos que ponemos una taza de harina de trigo en un recipiente y la mojamos con una taza de agua. Al contacto con el agua toda suerte de microorganismos existentes en la harina comienzan a despertar de su letargo y a trabajar—las levaduras entre ellos. Como resultado de la acción de las levaduras se produce alcohol y gas carbónico. También los lactobacilos se poner a trabajar,. Estos últimos se alimentan también de azúcares y producen ácido láctico, el mismo que encontramos en el yogurt. Otros productos indeseables son elaborados por otros microorganismos los que dan a la mezcla un olor desagradable. Con el paso de los días y el aumento del alcohol en la mezcla aparece en escena el bacilo acético, que transforma el alcohol en vinagre, y aún otros organismos transforman el ácido láctico en ácido butírico. A estas alturas la mezcla se ha tornado más oscura y despide olor a podrido. Se ha producido un proceso de fermentación descontrolada que ha echado a perder totalmente la mezcla. Intentemos ahora producir una fermentación controlada que nos permita lograr un fermento sano, activo, bueno para leudar el pan y que se pueda conservar para uso futuro. Usaremos para este experimento harina de centeno integral y agua. La harina de centeno es la más fermentable que conozco y se presta maravillosamente para iniciar la levadura natural para el pan. También puede usarse la harina de trigo integral, que es un poco menos activa. Proceso para iniciar la Levadura Madre Para comenzar mezclemos 1/4 de taza de agua con 1/4 de taza de harina de centeno en un pequeño recipiente opaco a la luz. La luz solar destruye la levadura. Personalmente uso recipientes de cerámica o acero inoxidable con tapa que no dejen entrar la luz. Cada día haremos una mezcla nueva con ¼ de taza de harina de centeno y ¼ de taza de agua y le añadiremos un poco de la mezcla anterior, algo así como una cucharadita de té colmada. Desecharemos el resto de la mezcla anterior. Seguiremos el proceso por unos diez días renovando o refrescando la mezcla cada noche. Al principio la mezcla tendrá un olor feo después de un día de fermentación. Esto es normal por tratarse de una fermentación descontrolada hasta el momento. El olor proviene de unas bacterias que producen un gas maloliente y que, al producir algunas burbujas, semejan el trabajo de la levadura. Después de unos días comenzará a tener un olorcito agrio como de yogurt. Esto indicará que la fermentación está comenzando a efectuarse bajo control. Cuando tenga un olor rico de yogurt natural, debido a la presencia de ácido láctico, producido por el lactobacilo, y se la vea viva y burbujeante por la mañana, ya estará lista para usar. Esta es la forma de levadura natural tradicional. El pan resultante del uso de esta levadura tendrá un sabor más o menos agrio. Algunos gustarán de este sabor, otros no. Más adelante presento mi propuesta para una levadura más activa, que resulta en un pan de mejor sabor, sin acidez, que es el que personalmente prefiero. Fermentación Controlada¿En qué sentido decimos que ahora la fermentación está controlada? Veamos cuán maravillosamente la naturaleza misma se encarga de controlarla: La levadura produce alcohol, el cual es muy conocido como desinfectante. Este alcohol producido por la levadura en cantidades crecientes va matando todo tipo de bacterias y levaduras indeseables que acabarían pudriendo la mezcla. También el ácido láctico producido por el lacto bacilo actúa como antibiótico eliminando, por su parte, una cantidad de bacterias y levaduras extrañas en adición a las que destruye el alcohol de la levadura. Es interesante comprobar que el bacilo láctico es muy resistente al alcohol de la levadura y que ésta, por su parte, es muy resistente al ácido láctico del bacilo. Otro hecho interesante es que la levadura y el bacilo láctico no compiten por el alimento. Esta levadura se nutre de los azúcares naturales existentes en la harina, y el bacilo de la maltosa, es decir, un azúcar que se produce en la mezcla como resultado del desdoblamiento de los almidones por la acción catalizadora de ciertas enzimas de la harina en un medio húmedo. El bacilo no toma nada de los azúcares naturales de la harina, y la levadura ignora la maltosa. De esta manera se produce una convivencia exclusiva en la que sólo pueden vivir el bacilo láctico y la levadura. Este fermento, o levadura madre, puede seguir refrescándose por días, meses y años sin que cambie su equilibrio entre levadura y bacilo. Podríamos decir que es una simbiosis que cuida de sí misma. Esto es, si se efectúan los refrescos periódicos. Abandonada a sí misma, sin refrscar, la mezcla acabaría descomponiéndose con el tiempo. La levadura silvestre común en este caso es conocida con el nombre de CandidaMilleri y viene con la harina misma desde los campos. (No confundir con CandidaAlbicans, otra levadura responsable de irritaciones e infecciones en zonas húmedas de la piel y en ciertas mucosas humanas.) En la elaboración del pan, la producción de alcohol en la masa no tornará alcohólico el pan, ya que los tiempos de fermentación son mucho menores que en el caso del vino y la cerveza y todo alcohol en la masa se evapora y disipa durante la cocción. Lo que sí nos interesa es alcanzar un máximo de anhídrido carbónico para lograr un pan liviano, y, en general, un bajo tenor de ácido láctico y de ácido acético a fin de que la masa no tenga un sabor agrio. Lograr un pan liviano y de rico sabor con levadura natural es un arte y los métodos son numerosos. Presentaré, al fin de este artículo, mi sugerencia práctica al respecto. Notemos algunos hechos interesantes respecto de la fermentación: Formas de fermentación: Según el microorganismo que tiene la preeminencia en la mezcla, la fermentación puede ser: Alcohólica, Láctica, Acética o Butírica. Las dos últimas formas mencionadas no tienen aplicación en la elaboración del pan. La mezcla fermentada de nuestro experimento tiene una forma alcohólica-láctica. Para obtener un buen pan, sin acidez, debemos movernos hacia una forma alcohólica, con un mínimo de ácido láctico. Para ello tendremos en cuenta los siguientes hechos: 1.- La levadura trabaja a temperaturas más bajas que el bacilo ácido. Por lo tanto, haremos la mezcla con agua fría y la pondremos a fermentar en el lugar más fresco y oscuro de la casa. De ninguna manera la llevaremos a un lugar tibio, ya que eso la tornaría más agria. 2.-La levadura se alimenta de los escasos azúcares naturales que vienen con la harina. El bacilo ácido, en cambio, se alimenta de la maltosa que se produce por el desdoblamiento de los almidones de la harina por efecto de enzimas naturales en la harina llamadas Amilasa Alfa y Amilasa Beta. Esto significa que la levadura muy pronto perderá su poder al acabársele el escaso alimento de que dispone en la harina. El bacilo ácido, en cambio, tendrá más y más maltosa en tanto haya almidón en la harina. De modo que deberemos aumentar los azúcares de la harina mediante el añadido de muy pequeñas cantidades de azúcar común, miel, melaza, jugos de frutas o cualquier producto semejante . 3.-La levadura necesita de un leve tenor ácido en la mezcla para despertar y reproducirse. Al comienzo la mezcla es más bien neutra, de modo que la levadura debe esperar hasta que el bacilo ácido le provea dicho tenor ácido. A su vez, el bacilo ácido debe esperar hasta que las enzimas desdoblen los almidones y produzcan maltosa. Este hecho resulta contrario a nuestro propósito. Ese tiempo de espera le da ocasión al bacilo ácido a dominar el campo y a reproducirse antes de que la levadura haya logrado un máximo de poder. Por este motivo nos adelantaremos al bacilo introduciendo en la mezcla una muy pequeña cantidad de vinagre o el jugo de una fruta ácida. Este sencillo recurso permitirá a la levadura desarrollarse y tomar control del medio antes de que el bacilo se multiplique y mueva la fermentación a la forma láctica. Debemos mantener nuestro fermento en la forma alcohólica si queremos obtener los mejores resultados. Otras formas de Levadura Madre: La forma de levadura madre que acabo de describir es la de consistencia blanda, conocida en inglés como Sourdough (masa agria). Esta modalidad es muy usada en América del Norte y Europa. En América del Norte se la prepara con harina de trigo blanca con un poco de harina integral. En el norte de Europa se la prepara con centeno en lugar de trigo ya que el centeno prospera mucho más que el trigo en climas fríos y es por cierto más abundante y accesible. Para el uso casero, en tiempos de nuestras bisabuelas, se guardaba un poco de la masa de un amasijo para el amasijo de la semana siguiente. Era común la práctica de guardar un trozo de masa del último amasijo, en forma de una bola del tamaño de una nuez dentro del saco de harina. Esto se hacía para evitar la total deshidratación de la masa y la consiguiente muerte de la levadura. Al momento de usarla, se disolvía la levadura en agua algo tibia, se le añadía harina y se formaba una pasta como la que he descrito anteriormente. Se dejaba fermentar esa mezcla durante el día por unas 10 horas o más, dependiendo de la temperatura ambiente. A la hora de acostarse se la aumentaba con partes iguales de agua y harina (en volumen) y se la dejaba fermentar durante la noche. Temprano en la mañana—según la temperatura ambiente—se le añadía más harina y sal y se amasaba hasta formar la masa definitiva del pan. Se la dejaba levantar por unas horas hasta vérsela bien crecida, luego se formaban los panes, se los dejaba crecer en lugar tibio, y se los horneaba. El proceso total tomaba más de 24 horas. Por cierto, en estos tiempos puede abreviarse mucho este proceso guardando un trozo de masa en el refrigerador, encerrado en un recipiente hermético. Existe otra forma de levadura madre que es en todo igual a la que hemos descrito pero que lleva la mitad de agua: 2 tazas de harina blanca por cada taza de agua. Se le añade también un poco de harina integral. La masa es firme. La usan los franceses para elaborar el Painaulevain. He trabajado en una panadería donde se producía este tipo de pan. Debo decir que no es de mi gusto personal por su sabor marcadamente agrio. También se utiliza una levadura madre hecha con dos partes de harina integral de trigo y una de agua (en volumen). Es una costumbre originaria de Flandes (Bélgica) que lleva el nombre de Desem, que en neerlandés significa lo mismo que levain en francés (esto es, levadura madre.) Se la usa para elaborar un pan de trigo integral 100% que lleva el mismo nombre, liviano y de agradable sabor. Método Sugerente Para Elaborar Pan con Levadura Natural Método de la Manzana En este método, el punto importante es el uso de la levadura natural que viene adherida a la piel de la manzana en adición a la Cándida Milleri que viene con los cereales. Como podrás imaginar, la cantidad de levadura que pueda venir en una manzana es mínima. Con todo, es una levadura muy activa y se multiplica rápidamente. Esta levadura es del tipo Saccharomyces. Es decir, es semejante en todo a la levadura de cerveza, sólo que de una variedad diferente. Es la levadura que produce la fermentación del jugo de la manzana para elaborar la sidra. Y esta levadura natural presenta grandes ventajas en relación a la CandidaMilleri que viene con los cereales. Pero no es posible, en nuestra casa, eliminar la Cándida, de manera que las usaremos ambas juntas, y veremos que el resultado es muy bueno. Creo que la principal ventaja de la Saccharomyces es que puede hacer uso de una cantidad mayor de azúcares que la CandidaMilleri que sólo toma los azúcares naturales del grano y es negativa a la maltosa. La Saccharomyces usa abundantemente de la maltosa y compite por el alimento con el bacilo ácido, limitando grandemente su desarrollo. Este hecho es bien conocido por los sidreros que necesitan de mucho tiempo para lograr en la sidra el nivel ácido requerido. Al usar la manzana entera con su piel, no sólo estamos usando de la levadura que viene adherida a la piel, sino que estamos brindándole abundancia de azúcares naturales que vienen con la manzana, y por añadidura, el ácido de la manzana despierta la levadura de inmediato e inhibe la procreación de bacterias olorosas y hace que la levadura se adelante al bacilo ácido. La manzana, juntamente con la harina, es un iniciador ideal para la preparación de una masa madre muy efectiva. Preparación del Fermento o Levadura Madre: Mezcla básica repetitiva: Licua una manzana mediana o pequeña en una taza de agua. La manzana no debe pelarse, sólo debe lavarse con agua y cortarse en trozos con piel, semillas y todo. Asegúrate de no “sanitizar” la manzana para no eliminar la levadura natural que viene adherida a la piel. Si tienes manzanas de tu propio huerto, mejor que mejor. Añade una taza de harina oscura de centeno y mezcla bien. Usa un recipiente opaco a la luz de más de un litro de capacidad. Deja reposar la mezcla en lugar fresco por tres días. Pasado ese tiempo encontrarás que la mezcla ha fermentado y tiene un olor alcohólico, como de vino. Prepara entonces una mezcla idéntica a la primera y agrega 1/2 taza de la mezcla ya fermentada y deja reposar 24 horas. A las 24 horas repite el proceso de refresco ya descrito. Haz esto por 2 o 3 días más.Pronto llegará un momento en que la mezcla duplicará su volumen en sólo 6 horas. Esto indicará que la levadura madre ya ha cobrado fuerza suficiente. Guárdala en el refrigerador hasta el momento de usar. Importante: En su proceso de fermentación, después de unas 5 o 6 horas de trabajo, esta levadura tiene un momento pico en el que sube con mucha fuerza y puede volcarse del recipiente. Para evitar esto, controla la fermentación y cuando veas que ha subido hasta llenar el recipiente, agita la mezcla con una cuchara de madera en forma vigorosa a fin romper la película que suele formarse en la parte superior y de quitarle el gas. Con un solo batido será suficiente para evitar que se derrame. Introdúcela en el refrigerador tan pronto la hayas batido. No es necesario descartar la preparación anterior al hacer el refresco en los primeros pasos. Esa levadura madre en desarrollo puede añadirse al pan que hacemos ese día, reforzándola con una cucharadita de levadura seca instantánea, que se añade al momento de mezclar todos los ingredientes de la masa. Podemos seguir este proceso por tres o cuatro veces hasta que la levadura madre ya tenga fuerza suficiente para levantar el pan por sí sola. RECETA DE PAN DE TRIGO INTEGRAL 100% Comenzar por la mañana, ya que el proceso toma algunas horas. Ingredientes (Las cantidades propuestas son apropiadas tanto para amasar a mano como en una batidora KitchenAid) -Todo el fermento de manzana ya descrito (sólo sacar 1/2 taza para preparar el fermento para la próxima vez) -7 tazas de harina de trigo duro integral para pan (de molino de piedra) -Una cucharada más una cucharadita de sal fina (o lo que es lo mismo, 4 cucharaditas) -2 cucharadas de aceite comestible, si es posible de oliva. -Unas dos tazas y media de agua (ajustar al amasar.) Importante: Antes de amasar esta mezcla, y como sistema, conviene preparar el fermento para la próxima vez de la manera indicada. Haciendo así evitarás el riesgo de usar por error todo el fermento, sin sacar un poco para la próxima vez, perdiendo así tu levadura madre. Elaborado ya el fermento para la próxima vez y puesto a reposar en lugar fresco, amasa tu pan dándole a la masa una consistencia blanda y firme a la vez. Deja reposar la masa unas tres o cuatro horas. Notarás que su volumen se ha duplicado. Luego forma los panes y ponlos a crecer en lugar tibio. (Esta es la única fase del proceso en que puedes usar de un lugar tibio.) Cubre tus panes con un repasador o servilleta de algodón, o toallitas de papel, y una hoja de plástico cubriéndolo todo, a fin de que la masa no se seque. Al ponerlos al horno hazles cortes profundos para evitar que la piel se desgarre y tomen feo aspecto. (Por este tiempo deberías controlar tu fermento y batirlo vigorosamente, como ya expliqué, para que no se te derrame y meterlo en el refrigerador de inmediato.)Si has formado un pan grande usando toda la masa, o dos panes con la mitad de la masa cada uno, deberás cocerlos en horno a 350°Farenheit o 177° Centígrados por una hora. Un horno más caliente los arrebataría dejándolos quemados por fuera y crudos por dentro. En general, los panes naturales como éste deben cocerse de esta manera. Si prefieres hacer piezas pequeñas con esta fórmula (de unos 100 g cada una), deberás calentar más el horno y abreviar el tiempo de cocción a fin de que se cuezan sin secarse mucho. Puedes usar 400°Farenheit o 205°Centígrados y retirarlos cuando apenas comienzan a dorar (Si los dejas dorar más, formarán una cáscara muy seca y dura.) En verdad, para hacer panecillos pequeños deberías usar otra fórmula que incluya el uso de extracto de malta o azúcar de modo que las pequeñas piezas tomen un color dorado intenso sin secarse, como es el caso de los panecillos para hotdogs. A continuación, presento un par de fotografías de un pan que elaboré al tiempo de escribir este artículo. Está preparado según la fórmula indicada. Usé harina integral común, de la que se puede comprar en cualquier supermercado. Por razones de conservación durante la comercialización, esta harina llamada integral no es mucho más que harina blanca común a la que se le ha añadido una cantidad de salvado. Prefiero usar la harina integral para pan molida en molino de piedra, que incluye todas las partes del trigo y es superior en nutrición a la común. Esta harina sólo se consigue en comercios especializados. Su precio suele ser un poco superior al de la común. Nótese que el pan se ha desgarrado por la parte superior. Esto se debió a que mis cortes no fueron lo suficientemente profundos. Este es un conocimiento que viene con la experiencia en el uso de las harinas disponibles en nuestra área.La miga del pan debe ser porosa y firme. Una miga pegajosa que se adhiere al cuchillo con que se la corta, ha tenido una cocción insuficiente o la fermentación de la masa ha sido débil y el pan no se ha esponjado debidamente dificultando así la llegada del calor al centro del pan. Como hacer Levadura Casera? http://formandolazos.argentinaforo.net Aqui les comparto una receta que encontre por Internet que me parece muy apropiada para comenzar a realizar las cosas por nosotros mismos... Vamos a la receta? ¨...Lo que vamos a tratar de hacer es crear las condiciones adecuadas para “capturar” las levaduras y bacterias presentes en el aire y los alimentos. Más tarde, usaremos esta masa madre para hacer pan. Antes de la levadura industrial (que apenas tiene siglo y medio), el pan se fermentaba siempre con levadura natural. La levadura natural otorga al pan un sabor que la comercial sencillamente no puede dar. Además, altera todas las características de una hogaza: miga, corteza, duración, preservación de la humedad, etc. Para crear esta casa a nuestros “bichitos” necesitamos un recipiente, un viejo bote de mermelada valdrá; al ser de cristal, podremos ver en todo momento cómo la naturaleza va haciendo su labor. Los bichos se alimentarán de la harina y soltarán gases (que luego se quedan atrapados en el pan como burbujas en la miga). Por esto haremos un agujero en la tapa del bote, para que no sea hermético al 100%. El proceso dura 4 días; durante este tiempo siempre intentaremos tener el bote con la misma cantidad de masa madre (aproximadamente lleno hasta la mitad, con una consistencia de pasta densa). Debido a que cada noche tendremos que “alimentar” a nuestro huesped, deberemos desechar la mitad de la masa para hacer sitio al nuevo alimento. ¡Vamos allá! Día 1 Mezclaremos la misma cantidad de harina y agua. ¿Cuanta? depende de tu bote. Simplemente intenta que el bote no quede lleno más que por la mitad (más tarde verás el por qué). El agua no tiene que estar fría ni caliente, a temperatura ambiente va bien. Puedes usar agua de botella o simplemente dejar la del grifo reposar un rato para que pierda el cloro. Usaremos harina integral ya que las levaduras están en la superficie de los alimentos (cáscara de los granos de trigo, piel de las uvas, etc.); a la harina “blanca” le han quitado la cáscara, así que es menos probable que tenga los bichitos que nos interesan. La harina de las fotos es de trigo, la de centeno va aún mejor. Mezclamos la harina y el agua y lo dejamos reposar en un sitio tranquilo (no debe estar en un lugar caliente). Esta masa madre la he hecho en un tibio diciembre barcelonés (en la calle había de 9º a 17º, en casa algo más, claro). Yo hago la masa madre por la noche, cuando la casa está tranquila. Durante los cuatro días que dura el proceso me es fácil recordar que tengo que alimentar la masa antes de acostarme. Día 2 Después de 24 horas no hay grandes signos de actividad. La masa se ha asentado un poco, y algo de líquido marrón flota en la superficie. Si nos fijamos con muchas ganas, se pueden ver pequeñísimas burbujas en la masa (pero hay que fijarse mucho). Tiramos la mitad de la masa y añadimos harina y agua hasta que el bote esté otra vez lleno hasta la mitad (como ayer), revolvemos bien. Volvemos a dejar la masa reposar durante un día en un lugar tranquilo. Este día (en previsión de lo que se avecina) hago una marca en el bote con un rotulador negro; veamos lo que sucede. Día 3 El día 3 ya hay señales de vida. La masa está llena de burbujas y se ha hinchado notablemente, el nivel ha subido unos 2 cm sobre la marca que hice la noche anterior; esto marcha. Además, hay un olor, “ese” olor. No es un olor desagradable, es un olor a vida, un olor nuevo e inolvidable. Al igual que el día anterior, desechamos la mitad de la masa y rellenamos, de nuevo, el bote hasta la mitad con harina y agua. Como, seguramente, no hayas llenado el bote hasta exactamente la marca de rotulador del día anterior, bórrala y haz una nueva raya en el cristal. Día 4 El día 4 es un gran día, un día que no olvidaremos nunca. Hoy hemos conseguido, por fin, tener la masa madre a punto.El aspecto del bote es espectacular, la masa ha duplicado su volumen, y amenaza con salirse del bote. La marca que hicimos con el rotulador es tan sólo un recuerdo en mitad del cristal. Grandes burbujas de gas son apreciables por todo el bote, ¡ya es nuestra! Ahora que ya tenemos la masa madre lista para darnos deliciosas hogazas de pan, podemos hacer varias cosas: - Usarla, tal cual, en la elaboración de un pan. - Meterla a la nevera hasta que queramos usarla (antes de meterla al frigo, la volvemos a alimentar y esperaremos a que burbujee). Con el frío de la nevera, la masa madre se “adormece” y no necesita ser alimentada a diario. Así puede aguantar meses. Es totalmente normal que se asiente y se cree una gruesa capa de líquido grisaceo. Cuando queramos usarla, sólo tendremos que volver a ponerla a temperatura ambiente y alimentarla. - La tercera opción es ir “aclarándola” con harina “blanca” para que sea más versátil: una masa madre blanca hace panes blancos e integrales; una masa madre integral sólo hace panes integrales, ya que mancha los blancos (no es que no se pueda hacer). Yo he optado por aclararla, para que sea blanquita, así podré hacer 2 tipos de panes diferentes desde el principio; panes blacos y panes integrales, más densos y oscuros. Para aclararla, simplemente tiramos otra vez la mitad de la masa y rellenamos el bote con harina y agua. Igual que los días anteriores, pero esta vez con harina blanca. Cosas que pueden pasar - La masa madre está demasiado líquida y se separa el agua de la harina. Muy sencillo, al día siguiente corrige las cantidades poniendo menos agua. La masa estará más espesa. - La masa madre está muy densa y se crea una corteza muy seca. Muy sencillo, al día siguiente reajusta las cantidades poniendo más agua. La masa estará más líquida. Puede que esté en un sitio demasiado caliente ypor eso se haga la costra. - No sucede ningún cambio durante 3 días (o más) y huele mal. Puede que “bichitos” malos se hayan apoderado de tu masa madre. Tranquilidad, no pasa nada, tíralo todo a la basura y vuelve a empezar (nos ha pasado a todos). Si al de 3 ó 4 intentos ves que nunca lo consigues, puedes probar a poner una cucharada de yogur natural (desnatado) en la mezcla inicial. El yogur es ácido y mantendrá a los bichos malos a raya hasta que lleguen los buenos. - Hace mucho calor y la masa madre reacciona muy rápido (no le hacen falta las 24 horas para completar cada fase del proceso). Esto puede pasar si es verano o tienes la calefacción muy alta. En este caso tendrás que ir adelantando los pasos. Es más engorroso porque puede requerir estar más pendiente de la masa (alimentarla 2 veces al día). No obstante, aunque veas mucha actividad, la primera vez intenta seguir los pasos descritos y luego saca conclusiones.